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viernes, 28 de marzo de 2014

La Dieta Dukan y el Lomo en Manteca


Lomo en Manteca. Un guiño al Dukan ese.

 


Uno de los atractivos, entre otros, de viajar hacia Algeciras por la N-340, era pasar por la Barca de Vejer. Allí esperaba la Venta Infante o la de Pinto con un bocadillo de lomo en manteca que te ponía las vértebras en su sitio si pasabas en el Comes de línea y te metía un viaje de energía de la buena, la de siempre, la de verdad. Y sospecho que sigue siendo igual al día de hoy, aunque solo prevalezca la Venta Pinto y haya desaparecido la de Infante.

El Lomo en Manteca es una oda a la sabiduría popular, un canto al desarrollo del ingenio rural, el de "lomo ancho", el que ve el conejo sin que aun haya salido de la madriguera. A esa agudeza de paso corto y vista larga que a poco que miremos al lado, abunda en nuestra tierra andaluza, salvo que mañana me demuestren las excelencias del lomo en manteca de Zarauz, carretera de Amurrio, un poné.

El Lomo en manteca viene a ser lo que se denomina Material de Fusión, y no termonuclear, si no la feliz reunión de lomo de cerdo ibérico y manteca de su propia pella, armonía en estado puro y no el salvado de avena, las semillas de lino o el ruibarbo ese, que deben ser bocados de lo más exquisito,....... PorLosCojones.

Así que manda al mismísimo carajo al tal Dukan y su dieta y date un homenaje a base de Lomo en Manteca por derecho, de frente y sin titubeos.

Para ello te he confeccionado una receta básica sujeta a variaciones al gusto. He la aquí.

Que menos que 1/2 kilo de lomo de cerdo ibérico, por qué poco más tienen, sin embargo el cerdo blanco puede ser como una hipoteca. Lo dejamos, pues en medio kilito de buen lomo ibérico.

Otro medio de manteca blanca de la misma calidad.

Una cabeza de ajos morados (mismo color que se te ponen los compañones el primer baño del año en Los Caños).

Ahora vamos al adobo, que lo anterior es para confitar y terminar, pero antes una breve explicación:

El lomo está ausente de grasa, y esta, es la que imprime sabor y jugosidad a las carnes. Por ello, debemos procurar cierta humedad en el interior de ellas y lo conseguiremos elaborando una salmuera de 60 gramos de sal por litro de agua, y de esta combinación utilizar la parte que necesitemos en cada receta, que en el caso que nos ocupa es de unos 75 a 100 c.c. de salmuera, por último macerar las carnes en ella.(De 4,5 a 6 grs. de sal por 75 o 100 c.c. de agua).

Además, necesitaremos para este adobo, unos 8 dientes de ajo, dos hojitas de laurel, un vaso de buen vino del marco de Jerez, pongamos un amontillado, un palo cortado o un oloroso, y en su ausencia, una sanluqueña manzanilla pasada, una buena porción de pimienta negra, dos puñados de orégano de monte, una cucharada generosa de pimentón de la Vera de rico aroma y sabor ahumado y por último un poco de sal. Machacamos en el almirez, los ajos, la pimienta, el orégano con el poco de sal, añadimos el pimentón y terminamos de darle calidad de pasta incorporando el vino.

Cortamos el lomo en tres o cuatro trozos o lo dejamos tal cual, todo depende de las dimensiones del recipiente donde reposará dulcemente durante las próximas jornadas. Así, si es un tarro gordote, de boca ancha, con 3 trozos entrará y estará a gusto. Depositamos la carne en un bol y la frotamos con la pasta, las hojas de laurel y terminamos de cubrirla con la salmuera. La llevamos a la nevera y la dejamos allí unos 4 días, nada de una noche o un par de horas. Cuatro días que es lo suyo para que se entere de donde está inmersa.

Transcurrido ese tiempo, calentamos la manteca blanca hasta que se funda, en un cazo e incorporamos la carne bien escurrida de pasta y fluidos, los ajos morados con piel y un golpe que los quiebre y las dos hojitas de laurel. Mantenemos el fuego suave para que la carne se vaya confitando a su aire. En unos 8 minutos estará ya medio blandita, momento cumbre en el que incorporamos la pasta y los líquidos de la maceración. Mantenemos el fuego a su amor y transcurrido unos 20 minutos, la pinchamos para verificar su terneza y en caso contrario seguimos dándole fueguito hasta que esto se consiga.

Tiernecita la carne, y evaporado el agua y el vino, apartamos del fuego y la vertemos con todo el contenido de la olla al recipiente del reposo, que puede ser orza, tarro de cristal o taperguare de vidrio, de esos güenos con tapita que los hace herméticos. Lo dejamos al aire y cuando la manteca esté cuajada, tapamos y llevamos a la nevera hasta que se nos antoje darle el primer pellizquito.

Y otro día comienzas la dieta esa del canijazo por norma, ¿Que no?.
 


 
jueves, 18 de julio de 2013

Chicharrones de Camarones...sin premio


Chicharrón de Camarones (Langostinos)

 


Receta sujeta a los criterios de un pescador de las playas de Salina, en la provincia de Santa Elena, Ecuador, quien aseguró que eran los mejores "camarones" del mundo.

Los preparó su mujer, a pie de mar, bajo el techo vegetal de una choza, con un fuego de leña, un perol negro, aceite vegetal de origen desconocido y langostinos , "camarones" según ellos, de tamaño natural y bien limpios de cascara y tripita negra, casi abiertos en dos longitudinalmente.

Para esta "prueba" he utilizado langostinos de esos congelados que vienen en cajitas y traen 6 en medio kilo. Los he cortado por la mitad longitudinalmente con la intención de reducirlos casi a un bocado. He omitido buscar el origen por qué en ese caso no los hubiera comprado. Sin embargo, estaba seguro que no sabrían a nada y que estaban necesitados de esta preparación para que "dijeran" algo gastronómicamente hablando.

Obviamente su precio también es bastante bajo y si se menciona Sanlúcar delante de ellos, se ponen en pie y se quitan de en medio buscando el desagüe del fregadero.

Han salido bastante bien y la "pasta" ecuatoriana les dan una dignidad sápida de cierta relevancia.

He utilizado poca harina y quizás un poco más hubiera creado un rebozado más sugerente, pero hubiera ocultado el sabor del resto de ingredientes. Así, que si eres amigo de los bechameles y las masas de abrigo de los alimentos, es la oportunidad para que emplees mucha harina y de un langostino obtengas un "pepino de mar", con perdón.

 

Langostinos grandes..........los que se tercien.

1/2  pimiento rojo bien peladito y limpio.

1 cucharadita de mostaza a la antigua (Con sus granitos).

1 cucharadita de cominos.

1 cucharadita de vinagre de Jerez.

1 cucharadita de salsa soja japonesa.

1 cucharadita de miel.

Harina la necesaria para crear una pasta no muy espesa.

 

Limpiar los langostinos de cabeza, cáscara y la tripita negra que recorre todo el cuerpo. Cortarlos a la mitad, de cabeza a cola. Bañarlos en la pasta confeccionada con todos los ingredientes bien batidos con batidora, y freírlos en abundante y caliente, aceite de oliva virgen.

Nunca elabores esta receta con langostinos de Sanlúcar, so pena que estés buscando una excomunión e incluso una imputación de delito, aunque de esto podrías sacar hasta beneficio, según está la dinámica socio-judicial. Pero, por favor, los de Sanlúcar, cocidos o a la plancha, y recuerda..........nada de salsitas.
miércoles, 3 de octubre de 2012

Chorizos y Bacalaos

En los tiempos que corren, donde afloran las miserias de más de uno y las ideologías regresivas de los neoliberales, nos enteramos de la cantidad de chorizos, de todo signo, que proliferan en este país, sin menospreciar a la de bacalaos que aportan su granito de arena a la mayor crispación del personal asalariado o en paro (pongamos que esta relación está al 50%).
En honor de ellos y con la esperanza que desaparezcan en sus propias inmundicias, les envío un guiño a nuestros vecinos lusos, que aun estando en peor estado que nosotros, continúan manteniendo una gastronomía exquisita, tradicional y repleta de historia.
Vaya, pues, por la esperanza Ibérica, este Bacalao con Chorizo, casual y desgraciadamente eufemístico.



Bacalao con Chorizo

Ingredientes:

2 piezas de bacalao desalado (400 grs. aprox.).
300 grs. de patatas.
1 chorizo Jabuguito.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
Sal, pimienta y aove.
2 cucharadas de nata 35% m.g.
2 huevos.
1 cucharada de vino de Oporto o Moscatel.

Elaboración:

Cocer las patatas con su piel, dejar que se enfríen un poco y pelarlas y cortarlas en rodajas. Cocer el bacalao desde agua fría y cuando comience a espumar, escurrir, dejar enfriar, limpiar de pieles y espinas y reservar.
En un rondón, dorar las cebollas cortadas en rodajas junto a los ajos laminados y salpimentar. Cuando esté doradita, añadir el chorizo picadito y rehogar el conjunto. Añadir el bacalao y las rodajas de patatas, salpimentar y remover hasta homogeneizarlo. Extender la mezcla sobre una besuguera, procurando que las papas queden en el fondo.
Mezclar profusamente la nata, los huevos y el vino, y regar con todo ello el contenido de la besuguera y salpimentar.
Llevar al horno a 220° hasta que esté dorado.
Este plato, de origen luso, es muy adecuado para los banqueros, incluso para los convictos que pretenden ser políticos, conjugando su indignidad de chorizos con su atavismo de bacalaos.


sábado, 8 de septiembre de 2012

Carne Cochino en Salmorejo

Lomo Cochino en Salmorejo



Las elaboraciones en salmorejos o mojos, tan frecuentes en la cocina canaria, constituyen la herencia culinaria del imperio español, que en la península casi ha desaparecido, mientras que en las Islas Afortunadas perduran y se preservan por la tenacidad y tradición del pueblo canario.
Estas preparaciones se originan por la necesidad de mantener las viandas en buen estado hasta el momento de su elaboración. Adobos, salmorejos y mojos, están constituidos por conservantes naturales capaz de preservar los alimentos y disponer de ellos cuando sea necesario.
En Canarias, primer receptor de los productos de las Indias, han sabido, desde siempre, obtener un óptimo resultado a la privilegiada situación del archipiélago. Los buques de la Carrera de Indias, suministraban de pimientos, papas, tomates, habichuelas, calabazas y especias de las Indias Orientales a la metrópoli hispana, pasando previamente por las Canarias, donde estos productos se fueron  asimilando a su cocina mucho antes que al resto de la península.
Sebastián de Covarrubias lo define así:
Salmorejo: Un cierto género de salsa o escabeche con que suelen aderezarse los conejos, echándoles pimienta, sal y vinagre y otras especias.

Y yo, inmerso junto al 99,9% de los españoles en la crisis que "las rubias" y "los gominas del chemilacoss", nos han inmerso, trato de subsistir con cinta de lomo del "Lili" a 4 leuros el kilo doscientos gramos, con menos carácter que el ministro económico, el tal Güindos 3.0, ese de la "Liman Broders". Por ello, había que hacerle algo que no fuera cortarla en rodajitas y tirarlas sobre una sartén con dos gotas de aceite, que el que estemos por desaparecer (Si falla la predicción de los Mayas, ya se encargarán las criaturitas de la gaviota rapiñera, el cambio climático, el momión ese norteamericano que quiere poner un maxiputiclú en el Madrid de la Aguirre, o la "generalíssssssima" Cospedal) a final de año, no exime de echarle algo de imaginación a la triste cinta de lomo y dotarla del temperamento que nos falta actualmente a ese 99,9%.

Y que mejor que recuperar una receta de la tradición canaria como es el Conejo en Salmorejo, cambiándolo por Lomo Cochino en Salmorejo. Tan solo unos matices de tiempo y el resultado es digno y apetecible.



Posvamos a ello:

1,2 kg. de lomo de cerdo, o un kilo si los "recortes" te han seccionado parte del escroto.
3 puerritos.
1 pimiento verde.
3 dientes de ajo laminados.
Para el salmorejo:
8 dientes de ajo.
1 pimienta de la putalamadre (Son rojas y guardan la energía necesaria para poner en órbita un cohete que vaya a Marte y regrese el miércoles, aunque si votaste a las "rubias" y los "chemilacossstes", puedes ponerle una más, y si aún tienes intención de repetir, échale las que quieras por qué lo tuyo NO tiene remedio y te va la marcha de los cilicios).
1/2 cucharadita de granos de pimienta negra.
1 cucharada de cominos.
1 cucharada de orégano de monte.
1/2 cucharadita de pimentón dulce (no vayamos a liarla más).
1 vasito de aove.
1/2 vasito de vinagre güeno de Jerez.
1/2 vasito de amontillado (A falta de........manzanilla y si continúa la subida del IVA, blanco peleón).
Sal.
Tomamos todas las especias y las molturamos con el molinillo de café que para eso está desde que el Yors Cluni anuncia el Nespresso. El polvo obtenido lo metemos en el vaso de la batidora, y le añadimos los líquidos y los ajos, y le damos al botón de "HacerSalmorejo". Obtenemos una pasta fluidita y en cantidad suficiente como para que la cinta de lomo, previamente bien salada y limpia de grasas, quede totalmente sumergida en ella.
Mantenemos esta maceración en la nevera hasta que te acuerdes que estaba allí y no sabes desde cuando, o lo que es lo mismo, puede estar desde un día hasta ocho si te empeñas.
Así, cuando la neurona pertinente te recuerde el marinado, lo sacas de la nevera, y preparas un rondón con un poco de aceite y doras los ajitos laminados, los apartas y comienzas a dorar por todas sus caras, el lomo cochino bien escurrido del salmorejo. Cuando adquiera un bonito color lo apartas y reservas.
Picas los puerritos en rodajitas finas y el pimiento verde en juliana, lo metes en el rondón y le das un toquecito de sal. Pochas y le añades todo el salmorejo de la maceración. Dejas reducir un poco y le añades el lomo durante unos minutos, los justos para que termine de cocinarse por el centro de la pieza.
Cuando esté templadito lo fileteas y acompañas del conjunto salmorejo-puerritos, adornándolo con los ajitos laminados.
Lo puedes saborear mientras ves en tv como la "generalíssssssima" Cospedal intenta quitarle la paga a sus parlamentarios mientras ella recibe al menos tres que se sepa, por un montante cercano a los 240.000€ anuales. Es lo que se llama "predicar con el ejemplo".


viernes, 8 de junio de 2012

Papitas Crujientes en microondas

Papas Crujientes en microondas


Habrá quien comente a raíz de leer este escrito, que a este tipo de papas se les llama chips. Incluso buscarán en la güiquipedia para corroborar esta opinión. Mi parecer sobre ello, se limita a la simple afirmación de "hay gente pa tó".
A mí me parecen crujientes y otorgo lo de chips para los que meten la bandeja "inside" del horno, o abren la window para ventilar la casa. Cada loco con su tema y esto de los anglicismos es reconocer una tradición culinaria a estos guiris del dios salve a la reina o el lles güi can, que por desgracia para ellos no tienen.
Alguien que fríe con aceite de palma, desde esta tribuna, debería ser enviado directamente a Guantánamo con el mono color butano, sin más; nada de "Me dijo, me dijo". A enderezar plátanos a Canarias, por generar una nación donde las básculas personales son los aparatos más sufridos entre Boston y San Francisco.
De los del cordero a la menta, ni hablamos.
A las papitas crujientes, que es lo que me tiene aquí:
¿Cuánto tiempo empleamos en freír unas finas papitas panaderas que queden crujientes?, un montón. Además manchamos peroles o sartenes, ciscamos el fogón y dejamos la cocina con olor a fritada; todo ello si utilizamos aceite de oliva virgen nuevo, porque si tiramos de otras grasas nos situaremos en el mostrador del freidor de "Las Flores" y la "fritada" pasa a ser "fritanga chunga". Y aunque después de bien fritas las depositemos sobre papel absorbente, siempre arrastraremos algo de la grasa empleada.
Por todo ello, he probado obtener papitas crujientes en el microondas; nada de aceite y solo papitas panaderas bien finitas.


Una vez peladas, las cortamos con mandolina a unos 2 milímetros de grosor como máximo. Las depositamos en un recipiente con abundante agua, le añadimos una buena cantidad de sal, y las enjuagamos para que comiencen a soltar el almidón.
Si las dejamos a remojo durante unas horas, las papas no se oxidarán, manteniendo  su color inalterable. Y justo poco antes de sentarnos a la mesa y dependiendo de la cantidad, nos ponemos a ejecutar esta cocción por radiación que nos dará una papita crujiente como la puerta de una cuadra. Las sacamos del agua, depositamos sobre papel absorbente, secamos y disponemos sobre la bandeja del micro o sobre otra adecuada al aparato, previamente cubierta con papel de horno (Bakery paper que dirían los mismos del "chips") para que no se peguen y ocupando toda su superficie sin que se solapen; de ser así se pegarán como si llevaran "lostite de los chinos".
No cubrimos la bandeja, le damos al máximo y a los 6 minutos le echamos un vistazo, porque en mi horno, es el tiempo suficiente, al tener 900 vatios de potencia. Los de menor fuerza tendrán que incrementar el tiempo en fracciones de minutos, hasta que estén al gusto.
Quedan secas como un accionista de Bankia, de atractivo color amarillo-dorado, ligeras, sin manchar el plato y sobre todo crujientes; incomparablemente crujientes y curiosamente, la textura no es igual a las industriales empaquetadas; tienen un matiz de singularidad que las identifican.


En alternativa al salado en el agua del enjuague, se pueden salar cuando las saquemos del micro, e incluso adobarlas como si de industriales se trataran; un poné:
Ajo seco, pimienta, comino, cebolla seca, orégano, pimentón picante, cúrcuma, guindilla, clavo, alcaravea, anís verde, o cualquier combinación que nos atraiga.
Todas,  menos bañarlas en quechu; antes, invitas a cenar a Rodrigo Rato, al coherente Güindo'95 (Este chavea de la Lehman Brothers, va directamente a Güindos 3.0 y ni una mijita mas) o al simpático Montoro........................no la cagues con el quechu.....con el tomate que yo he hechu.
viernes, 23 de marzo de 2012

Gazpacho de pimientos asados, anchoas y fresas

Gazpacho de pimientos rojos, fresas y anchoas

Con motivo de la presentación de las II Jornadas de la Huerta de Conil, y coincidiendo con mi estancia en La Venta Melchor, Petri, mi amiga Petri, me comentó sobre el evento y la necesidad de llevar alguna elaboración que llevara verduras de Conil y que no necesitara preparación en la escuela de hostelería, lugar donde se llevaría a cabo la presentación.
Sobre la marcha recordé una antigua receta, ya mencionada a finales del siglo XVIII sobre las distintas mezclas de verduras sujetas a la denominación de "gazpachos".
Durante aquellos años de pandemias, asedios y penalidades, proliferaron las elaboraciones de alimentos no perecederos, elementales para la carrera de Indias y los bloqueos a los que nos sometían los británicos en primera instancia y franceses a continuación. La salazón de boquerones, así como una extensa variedad de pescados azules, forman parte de nuestra tradición culinaria desde la época en que los fenicios nos agraciaron con su visita, siendo natural el empleo de anchoas.
La notable diferencia de la receta original es que la nobleza de la anchoa ha sustituido a su raspa que era la empleada en estas sopas y el pimiento asado, utilizado en sus orígenes en crudo.
En cuanto a la fresa, simplemente se me ocurrió sobre la marcha al estar en temporada y ser una fruta característica de la huerta conileña, además de aportar una sutil acidez al gazpacho, restando la adición de vinagre, o al menos en la cantidad conveniente propia de un gazpacho ortodoxo.
También aconsejé el remate de unos piñones de las coníferas de Roche, a guisa de adorno, aunque al final, Petri decidió sustituirlo por nueces.
Por mi parte he dejado los piñones en su lugar correspondiente de la Barraca, decidiendo su degustación tal cual, sin piñones o adornos que pudieran transformar este sugerente aperitivo.  

Ingredientes:

650 grs. de pimientos rojos (con este peso suelen entrar 2)
125 grs. de fresas limpias (Mas una cucharada de vinagre de Jerez y otra de azúcar).
55 grs. de anchoas en aceite de oliva.
80 grs. de aceite de oliva virgen.
2 dientes de ajo.
Sal.

Elaboración:

Cortar las fresas y macerarlas con la cucharada de vinagre y la de azúcar, al menos durante un par de horas, si bien lo idóneo sería toda una noche.
Asar los pimientos al horno —Yo los preparo al microondas en la función aire caliente mas microondas, obteniendo un resultado casi industrial y una facilidad pasmosa para limpiarlos. Previamente y después de limpiarlos bajo el agua, los froto con aceite de oliva y los mantengo cocinándose durante 12 o 14 minutos— y cuando estén fríos, limpiarlos de piel y semillas.
Llevar a la batidora de vaso (turmix o la moderna termomix) los ingredientes con una mijita de sal. Batir enérgicamente y agregar en hilo el aceite hasta obtener una crema suave y aterciopelada. No es necesario pasar por el chino, pues queda suave y sin grumos. Llevar a nevera y meterle mano cuando esté frío.
Te va a gustar un güevo.
viernes, 9 de marzo de 2012

Gazpachuelo Malagueño de José Antonio

¡Qué grande es la imaginación!

Mi compañero José A. San Miguel, harto ya de estar harto, de la actualidad de remiendos en los pantalones y zurcidos en calzoncillos, ha decidido, bajo algo de presión por mi parte, publicar esta excelente receta, casi de subsistencia y muy apropiada para monederos de clic y batas de guatiné con los puños vueltos.
El resultado es casi milagroso; una preparación exquisita con viandas de fondo de nevera.
Es cocina tradicional y muy antigua, cuyas medidas están definidas en "puñaitos".
No duden en realizarla, saborearla y comentarla.  


Como la literatura gastronómica no es mi fuerte, relataré mi primera experiencia con ésta preparación y te dejo a ti para que la adornes. Es un plato muy simple, pero de fracaso fácil.

Preparé una mahonesa con leche desnatada y medio diente de ajo, sustituyendo el vinagre por zumo de limón (no importa que quede un poco potente con el limón). En cantidad preparé como medio vaso de agua generoso. Una vez preparada añadí un poco más de leche para dejarla algo más líquida y poder verterla en el gazpachuelo en fino hilo con comodidad.

Como pescado usé un lomo de bacalao y un puñaito de gambas peladas de Procosur, lo justo para dos. Al bacalao le quité la piel y lo troceé en cubos del tamaño de bocaditos. Obviamente, aquí podrías meter el pescado que más te guste o usar ese trozo congelado que todos tenemos en el congelador y que no hay manera de darle salida.

En una olla con suficiente agua, con un poco de sal, se cuece un puñaito de arroz y una patata pequeña por persona. El tiempo de cocción dependerá del arroz, pero digamos 17-18 minutos. Cuando está a punto de finalizar la cocción y si vemos que queda demasiado aguado retiramos al agua sobrante hasta dejarlo como si fuera un arroz caldoso, pero con algo más de líquido y teniendo en cuenta que durante el reposo, el arroz absorberá más agua. En ese punto, un par de minutos antes de finalizar la cocción del arroz incorporamos el bacalao y las gambas.
Después de dejar reposar unos minutos para que pierda algo de temperatura, ya podemos incorporar la mahonesa en fino hilo sin dejar de remover. Si no se te ha cortado tienes el éxito garantizado. También se puede consumir en frío y como ha habido sobrante pienso probarlo también recién salido del frigo.
lunes, 27 de febrero de 2012

Carnaval Gaditano y Royale de Pollo y Panceta Ahumada

Carnaval y Royale de Pollo y Panceta ahumada


Salir al centro, durante los días de carnaval, te plantea un dilema de logística.
¿Me llevo unos bocadillos?, o ¿Me hago un pica-pica en la calle?.
Si te lo llevas puesto —has comido previamente— cuando llegas al centro, y te topas con un coro o una ilegal, solo se te apetecerá una copa a guisa de bajativo. Pongamos que un Llintronic de vete a saber que ginebra y cuyos resultados pueden ser nefastos, acabando en la búsqueda de un aseo cuyo pasillo de llegada se te hará eterno. Eso sin contar con los que te puedes beneficiar durante toda la jornada que en carnaval suelen durar entre unas 7 u 8  horas, sin muchas pretensiones.
La otra opción consiste en llevarte unos leuros, y practicar el tortilleo, tan prolífero y oferta constante de los cientos de garajes y tiendas de bolsos que se convierten en "paladares" durante las carnestolendas gaditanas, incluso se llega a la restauración a través de una ventana, anunciada con carteles junto a ella con el "Bocadillos, de filetitos, tortilla, salchichón, chorizo, carne mechá,"...........y así, una lista interminable.


Todo bien regado con latas de cerveza caliente o las botellas de manzanilla desconocidas con nombres raros de mujer "Manzanilla de Sanlúcar, Gertrudis", ¡Hay que joderse!, o vino fino de Moriles capaz de tumbarte, aun siendo nativo del mismo Bilbao.
La duda, como se aprecia, es de peso. Podemos decidirnos por una solución intermedia, algo salomónico, entre carne y pescado. Comer algo en casa, dejar hueco estomacal, y completar, con las debidas pausas, durante el "AmoAEscuchá", y ya a última hora, cuando solo quedan los más jartibles, los coloquetas de grandes trocolones de 3 o 4 papeles y cuatro gatos más que apuran hasta el último minuto, es el momento de despedirse con el Llintronic "MaCagoToa-London-Dry", y dar por terminada la jornada...........hasta el día siguiente.
En eso hemos estado este recién pasado carnaval. Pica-pica en casa con unas tostas de pan caliente con el Royale de Pollo y Panceta Ahumada, y posterior remate en la calle, con bocadillo de tortilla, mientras nos reíamos con Universitati Guatiforum o Los Marcianetes.
¡Carnavaliti de Cái güeno, y no el potaje de esa malaje del carteliti internasioná!". (Masa dixit)
Y para dejar sentado que salimos con la barriguita medio apañada, la receta del Royale:

Royale de Pollo y Panceta ahumada


Ingredientes:

200 grs. de carne limpia de alitas de pollo obtenida de un caldo de ave previo.
200 grs. de lonchas de panceta ahumada.
100 grs. de blanco de puerro.
1 copa de brandy solera reserva de Jerez.
60 grs. mantequilla.
3 huevos.
200 c.c. de nata (35% m.g.)
1 cucharadita de pimienta de Jamaica.
1 cucharadita de cominos.
1 cucharadita de orégano de monte.
1 cucharadita de pimienta negra en grano.
Sal.

Preparación:

Batir en molinillo de café las especias. Picar el blanco de puerro, verterlo en un recipiente para microondas, sazonar, agregar la mantequilla y cocinar, sin tapar, en el micro durante 3 minutos a potencia máxima. Adicionar la copa de brandy y las especias y cocinar durante 1 minuto sin tapar el recipiente, mezclar a continuación y reservar.
Batir los huevos junto a la nata. Verter en batidora de vaso, las carnes, el blanco de puerro y el batido de nata y huevo. Triturar durante unos minutos hasta obtener una pasta homogénea y al gusto de textura. Rectificar de sal.
Verter en molde rectangular y llevar al horno al baño maría a 160° durante unos 45 minutos. Enfriar, cubrir con film de cocina y reservar en nevera hasta su degustación.

Y ahora, te sacas los pies del tiesto y te comes un bocadillo de fuagras del chungo con una cruzcampo de lata y te vuelves al pueblo presumiendo del carnaval que te has pegado.............y así nos va.
miércoles, 25 de enero de 2012

Buñuelos de Nono Parrado (Air QueMamar, dixit Yúyú)

Buñuelos de anís de Medina Sidonia

Si hace unos días publicamos la V Buñuelada Popular, cuya alma máter fue mi admirado amigo Nono Parrado, lo racional, lo normal, lo justo, es que ahora editemos la confección de los afamados buñuelos "nonenses", capaces de levantar al Lázaro cristiano, o de acabar con la hambruna de Somalia, un poné.
La masa frita es una sencilla mezcla de harina, agua y sal, cuyo origen se remonta a Oriente Medio y se introduce en Europa, como casi todo, por medio de los árabes que ocupan la península Ibérica.
En Al-Andalus, se llamó sopaipa, a la masa frita y posteriormente enmelada, de harina, agua y levadura, y de ella parten todas las variaciones que conocemos actualmente más las que se han quedado en los fogones y no hemos podido saborear. Una penita.


BUÑUELOS
En los zocos andalusíes se ofrecían las elaboraciones de masa frita, como buñuelos al que llamaban “bungo” (bulbo) y no era más que la mezcla conocida de harina, agua y sal muy batida y frita, resultando una figura esponjosa, de donde viene el apelativo de Buñuelo de Viento. Las más sofisticadas se rellenaban de cabello de ángel, fruta o se regaban en hidromiel dándole un aspecto y sabor similar a los pestiños de cuyo origen no dudamos en afirmar que son una variación morisca de la masa frita andalusí.
El día de Tosantos es el adoptado por muchas ciudades para la degustación de los buñuelos, mientras en otras, las menos, se saborean durante los días de feria y atribuyen, basándose en la tradición, el origen y elaboración a los gitanos, herederos de la cocina morisca a partir de su expulsión de la península ibérica en Abril de 1609, si bien, estas ciudades, no reconoce que los romaníes han sufrido persecución prácticamente desde su llegada a finales del siglo XV e incluso una pragmática de extinción (Corte de Castilla 1594. Separación de hombres y mujeres para evitar su reproducción). Por ello parece notable las dudas sobre esta herencia “buñuelera” atribuida a los romaníes. Por último y para no hartarnos de buñuelos, los chovinistas andaluces por excelencia, aducen que los buñuelos tienen su origen en su feria y que todos los visitantes, después de disfrutar del riapitá, el rebujito, los aromas de moñigas(Eau de mojón) de los coches de caballos (¡Qué bonito, miarma!) y demás excelencias, todas graciosas por supuesto, no deben por menos que pasar por la “caseta de los gitanos” para degustar este exquisito manjar, que evidentemente ni son de anís y mucho menos de Medina.


Ingredientes:
700 gr. de harina de fuerza
500 ml. de agua tibia
30 gr. de levadura fresca
1 cucharada de anís verde
50 ml. de anís (licor)
Aceite de oliva para freír
10 gr. de sal

Elaboración:
Poner el agua tibia en un recipiente y disolver en ella la levadura. Añadir el resto de los ingredientes y mezclar hasta formar una masa.
Dejar fermentar en un lugar cálido hasta que la masa doble su volumen.
Después de fermentar, colocar al fuego un perol con el aceite para freír.
Se procede de la siguiente manera:
Preparar un recipiente con agua, mojar  los dedos para coger un peñizco de masa a la que daremos forma de rosquillas dejando un agujero en el centro, después dejarlo caer en el aceite que debe estar bien caliente y  freír hasta dejar doradas ambas caras. Retirar del aceite y escurrir.
A la hora de comerlos se pueden rebozar en un poco de azúcar.

Y ahora, te esperas a que llegue Abril, te haces los 125 kilómetros correspondientes de traslado, dejas el coche cerca de Huelva, te mudas en taxi al ferial, y como ya será de madrugada, te acercas a la caseta de los gitanos, te pides unos buñuelos "los mejores dermundo" y te vuelves a casa, haciendo el recorrido inverso mientras te acabas con una caja completa de Almax.................miarma.
sábado, 24 de diciembre de 2011

Menudo Gaditano (Original Nono Parrado)

Menudo Gaditano......de Carrillada


Este plato, como bien se entiende, no es gaditano, gaditano; corresponde a la herencia culinaria de los pueblos invasores de centro Europa, aquellos que aprendimos con el nombre de suevos, vándalos (el nombre ya lo dice todo) y alanos. Estas criaturitas ocuparon el extinto imperio romano y se dedicaron a destruir todo lo que aquel había creado, invadiendo la península ibérica, a comienzos del siglo V, y recibiendo, unos años después, a los visigodos que se dedicaron más a Roma (La City), (Directamente fueron A'ncá Rómulo y le "dieron café" (Frase de condena a muerte, empleada por el carnicero Queipo de Llano desde Unión Radio Sevilla)). Luego pasarían a Toulouse, dejaron urbanizado lo que luego sería Airbus, y se fueron a la península ibérica para colocar su capital en Toledo.
Pues estas criaturitas, tan cultas, implantaron lo que luego vendría en llamarse guisos de casquería, o preparaciones cocidas de partes innobles de reses, corderos y todo lo que tuviera 4 patas, incluidas las mesas. Y de ahí nos llega el menudo.
Te preguntarás que a toda la península; pozí, a toda ella, incluso a Portugal, donde le llaman tripas (más exacto, pero menos seductor), más aquí, en Andalucía, se suaviza con la incorporación de garbanzos, jamón, chorizo y sobre todo especias; fundamento del resultado final. Y afinando en Cádiz, además, le incorporamos yerbabuena, el detonante perfecto de este explosivo plato al que difícilmente te puedes resistir, salvo que seas seguidor de la dieta Dukan y dejes el menudo de hoy con 70 kilos en canal y mañana llores por él con 120 en la misma canal.
Curiosamente un plato de menudo en Cádiz pude estar constituido por un 60% de garbanzos, y conforme te alejas hacia el interior, esta proporción varía hasta desaparecer en la provincia de Sevilla, donde todo es tripa. (Digo yo que será para poder soportar en los morrillos los pasos semanasanteros).
Esta receta que expondré a continuación, se debe al saber de mi amigo Nono Parrado, que domina, por tradición práctica, la técnica de ejecución y todos los recodos de este caudal de enjundia de miajones, de lamparones sobre la camisa y de chorreos hasta el codo.
La variación fundamental radica en la carrillada por los menudos. La primera me encanta por melosa y repleta de jugos; los segundos me agradan sin más trascendencias, y en casa no son gratos; así que carrillada elaborada como menudo gaditano sería la expresión correcta.

Ingredientes:

600 grs. de garbanzos secos.
1 pata fresca de ternera (Provee el colágeno que te hará pegar los labios).
1 kg. de carrillada.

Verduras:
1 cebollas.
½  pimiento rojo de asar.
8 dientes de ajo.
1 puñado de yerbabuena.
1 bote de especias de caracoles sin guindillas.
1 guindilla.
1 hoja de laurel.
1 cucharada de pimentón de la Vera.
1 chorreón de aceite de oliva virgen.

Enjundia: (Troceada en dados, de 1/2 cm. de cara).
200 grs. de jamón de culata.
300 grs. de tocino entreverado (panceta fresca).
2 jabuguitos o similar.
1 pella de 70 grs. de manteca colorá.

Preparación previa:
Meter los garbanzos a remojo el día antes de la elaboración, en abundante agua.
Limpiar la carrilada del exceso de grasa.

Elaboración:

Cortar las verduras menudas, menos los ajos y la yerbabuena que machacaremos en mortero. Meter todo en la olla con agua, incluidas las especias y guindillas que habremos molido finamente en el molinillo, a fuego fuerte hasta que comience a hervir, momento en que pasaremos a fuego mínimo durante bastante tiempo, hasta que la pata se descarne y quede blanda.
Dejar reposar y enfriar durante la noche. A la mañana siguiente, sacar la gelatina y la pata, librándolas de los huesos. Cortar su carne en daditos junto a la gelatina, y quitar el exceso si fuera necesario. Rectificar de sal y agua si hubiera quedado muy espeso.

Las especias de caracoles es una composición consistente en:
2 cucharadas de cominos en grano.
1 cucharada de pimienta negra en grano.
2 cucharadas de semillas de cilantro.
2 guindillas o más si te va la soldadura con soplete.
2 clavos de olor.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Internet, cajón de sastre y desastre

Internet, cajón de sastre y desastre
Chile con Carne
Todos hemos caído en la trampa que suponen algunas consultas en la red, y sobre todo en cuestiones de recetas, que al fin y a la postre es lo que nos interesa; la hemos cagado por fiarnos de cantidades o métodos que cualquier desaprensivo ha colgado en su página anunciada a bombo y platillo con mucho jengibre y especias indias. Y todo ello sin contar con algunas explicaciones tan mediocres que en si misma suponen una tesis posgrado  en metafísica.
Sin embargo, existen otras muchas fiables como un Patek Philippe, amenas y cuyas explicaciones son fácilmente asimilables, como es el caso DeLaVistaAlPaladar, de mi amigo Juan Ramón.
 Y en una de ellas me he basado para elaborar un plato que le gusta a mi hijo y que yo no cataba desde los tiempos del Wimpi de la avenida que se caracterizó por ofrecer el Chile con Carne.


La receta la podéis ver en la página de Juan Ramón: http://www.delavistaalpaladar.com/
Y siguiéndola al pie de la letra os saldrá perfecta. Tan solo deberéis haceros con materias primas de primera calidad y así nos os pasará lo que me ha ocurrido a mi con el tomate triturado, que compré una lata de 800 grs. del súper de aquí al lado, un Alcampo, de su marca Aucham que es pa que la Echem, con más agua que un cubito de hielo y casi me lo desgracia, sin embargo acerté con las habichuelas rojas, que aun siendo de la misma marca mojonera, eran de origen U.S.A. y a pesar de defenestrar casi la totalidad de alimentos de ese origen, debo reconocer que el “Tea Party” no ha influido en la calidad de estas alubias que resultaron muy dignas .
Afortunadamente, tenía a mano un buen tomate frito “Echo en casa” y lo pude remediar; por lo demás perfecto. Lo acompañé con arroz que me pareció más acertado y tradicional.
Y ahora vais y mezcláis alubias de bote con tomate de tetrabrik y le metéis una hamburguesa del Ma’cagoland y un sobrecito de piri-piri, luego, solo os quedará nombrar a la Ana Mato esa, hija adoptiva de Andalucía.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Arroz con Leche de Casa Cristina. Cristina Buznego. Tellego, Asturias

Hace algunos días vi en la RTVE el programa del Echanove  y el Imanol, “Un País para Comérselo”, referente al principado de Asturias. Recordé las dos ocasiones que visité aquella magnífica tierra y sobre todo su excelente gastronomía; el pixín, la merluza, el rollo de bonito, los pitus de caleya, las fabes o los quesos, y como no del arroz con leche, típico postre astur ideal para despedir dulcemente una copiosa comida.
Y en ello hemos recalado hoy. Siguiendo la receta que ofreció en el programa televisivo mencionado, Cristina Buznego, de la población de Tellego (Curioso nombre que en Cádiz quedaría como “VoyPallá”, eso sí…..de la Frontera) y que no lleva canela para desagrado de unos y bienestar de otros.
Haciendo una pequeña y puntual excepción en mis escritos, paso a describir esta receta ortodoxamente:
Ingredientes:

170 grs. de arroz redondo.
1 litro y ¼  (1.250 cc.) de leche entera.
170 grs. de azúcar.
1 trocito descara de limón sin la parte blanca que amargará el preparado.
34 grs. de mantequilla.
1 copita de anís.
1 cucharadita de sal.
1 poco de agua.
Opcionalmente, azúcar para quemar y caramelo líquido para rematar.

Preparacn:

Verter en una olla un poco de agua, la sal y el arroz. Llevar al fuego lento y enjuagar el arroz un par de minutos. Agregar la leche, la cáscara de limón, la mantequilla y la copita de anís y dejar cocer a fuego muy bajo durante 1 hora o hasta que se forme una crema.
Una vez cocido, agregar el azúcar y cocer unos 5 minutos más. Dejar reposar, y verter en recipientes individuales. Opcionalmente, espolvorear azúcar en la superficie, quemar con la plancha o soplete y agregar un poco de caramelo líquido.

Nada que ver con el arroz con leche que hayas probado antes. El arroz con leche de la Cristina resulta cremoso y suave, deslizándose los jugosos granos de cereal por el paladar sin apenas hacerse notar, conformando una textura homogénea y agradabilísima.

Y ahora te vas a Puntales y te compras un arroz con leche Hacendado y de paso un paquete de papel higiénico 4 capas………….te harán falta los 8 rollos que trae.

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